Este post quiere ser una crítica al uso abusivo del Powerpoint en las exposiciones orales. Parece que este soporte visual, resulta ya casi imprescindible para llevar a cabo una buena presentación en contexos formales como las conferencias. Sin embargo un uso abusivo del Powerpoint puede ir en detrimiento de “la claridad, el interés, la relevancia y la organización” de los contenidos que se exponen. No se trata de una cuestión de cantidad, sino de calidad del soporte visual que nos ayuda a entender y fijar el discurso oral.

Cuando además, el Powerpoint se utiliza dentro de un contexto de aprendizaje como apoyo a la exposición del profesor y como una suerte de apuntes para el aprendiente, una mala elaboración puede provocar la falta de atención a lo que se está diciendo para atender a la información visual que se presenta en muchos casos como la más relevante y que será a la que el aprendiente podrá acceder posteriormente.

Así, muchas de la variables de evaluación (tanto de contenido como de exposición -velocidad, duración-)  para las presentaciones orales, pueden aplicarse también para la evaluación del soporte visual del que se acompañan.

Aunque no pueda aplicarse a todos los usos del Powerpoint en los distintos contextos, la siguiente presentación muestra algunos de los abusos comunes y  cómo evitarlos.

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