Siguiendo la entrada anterior, destacaré algunas reflexiones suscitadas por las primeras clases con E. Martín Peris:

La idea del Biomapa: Ernesto nos mostró su biomapa realizado en base a su historial y creencias como profesor de ELE. Más adelante la realización de mi propio biomapa podría servir para sintetizar el recorrido del aprendizaje realizado y que este blog pretendre ir vertebrando. Puede ser un documento interesante para incluir en el Portafolio final del Máster.

El aula de ELE y la teoría de sistemas: me sorprendió la mención expresa de este tema, del que Ernesto ha incluido un artículo en la bibliografía general (inabarcable, por el momento) de la asignatura. Sobre las implicaciones de la teoría del caos y la complejidad en el aprendizaje, había realizado ya algunas lecturas a raíz de mi seguimiento intermitente del CCK’09, que había merecido uno de mis primeros posts, así como del libro de Van Lier, Ecology and Semiotics of Language Learning, del que quiero realizar una pequeña reseña en base a los apuntes que fui tomando, en cuanto tenga un minuto libre.  El viernes también estuve comentando con Carmen Arbonés este tema, y ambos coincidimos en considerarlo muy estimulante a nivel teórico aunque algo desconectado de la práctica docente.

La percepción de cómo todo aquello que hemos ido aprendiendo sobre ELE desde el enfoque comunicativo, puede integrarse con claridad, sencillez y fluidez. Hasta la presentación de Martín Peris de una tarea comunicativa, no había cesado la sensación de ahogo ante la marea de conceptos, terminología, aspectos a tener en cuenta y dimensiones que considerar en el desarrollo y la puesta en práctica de las actividades para la clase de ELE. La experiencia como profesor de Ernesto, nos demuestra que la complejidad de la labor docente puede y debe ser controlada con unos criterios coherentes y ordenados, que vehiculen nuestra toma de decisiones sin caer en el dogmatismo de los enfoques de enseñanza, sean cuales sean estos.

El diario de aprendizaje: para Martín Peris, lo importante no es tanto la idea de “diario” como que la escritura sirva de herramienta para el autoaprendizaje y la reflexión. Debemos ser conscientes de que se trata de una forma nueva para la autoevaluación que puede provocar tanto rechazo como incomodidad. Su recomendación es irlo introduciendo subrepticiamente como un ejercicio cualquiera. De esta reflexión extraje una idea para el trabajo de Pronunciación, en el que debemos desarrollar una tarea comunicativa centrada en la didáctica de la pronunciación excluyendo la mediación lectoescritora: una actividad de autoevaluación en formato video. Por otra parte, no descarto la idea de insertar en el blog algunas entradas realizadas en este formato o incluso plantearme la posibilidad de abrir un videolog paralelo: el video puede ahorrarme una parte importante del tiempo que invierto en la escritura del blog, a la vez que puede servirme para entrenar mis destrezas orales.

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